Un globo desinflado

2 febrero 2018, 14: 36

De un mega-allanamiento a la nulidad del procedimiento en un soplido.

El 19 de septiembre pasado el joven Santiago Maldonado, que había sido visto con vida el 1 de agosto durante una represión de Gendarmería en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen, Chubut, aún no había aparecido. Su búsqueda acaparaba la portada de los medios de comunicación locales, nacionales e incluso internacionales. Recién el 17 de octubre sería hallado el cuerpo 400 metros río arriba de donde fue visto por última vez.

Había una sigla por entonces que copaba el escenario público (y lo copa todavía): RAM, Resistencia Ancestral Mapuche, una organización que el gobierno nacional define como “el brazo armado de un movimiento de liberación etnonacionalista denominado Movimiento Autónomo del Puel Mapu (MAP).”

En ese contexto, ese mismo 19, el fiscal general José Gerez encabezó una conferencia de prensa escoltado por Pablo Vignaroli y Maximiliano Breide Obeid.

Allí detalló que la policía provincial había desalojado un predio en Añelo (Tratayen), que está en disputa con una comunidad mapuche, que se habían detenido a tres personas y secuestrado armas de fuego, armas blancas, bombas molotov y drogas.

A los detenidos se les formuló cargos por tenencia de arma ilegal, un caso de flagrancia, y recuperaron la libertad.

El Tribunal de Impugnación integrado por Andres Repetto, Federico Sommer y Hector Rimaro anuló el secuestro de las armas porque entendió que se allanó una morada sin orden judicial. Resolvió:

“…revocar la decisión adoptada por el Juez de Garantías, Dr. Lucas Yancarelli, en el presente caso, y declarar la nulidad de todos los secuestros que hubieran sido efectuados por la Policía de la Provincia del Neuquén en el marco del procedimiento que se llevara a cabo en el presente caso por orden de la fiscalía (art. 98 del CP), no pudiendo los mismos ser utilizados como prueba de cargo en contra de los imputados en ninguna de las etapas del proceso…

La Confederación Mapuche insistió con que se había plantado el material y anunció que presentaría un pedido de juicio político contra Gerez, que hasta ahora no se concretó.

“No me sorprende que con esa conformación nos hayan dado vuelta el resultado”, dijo Gerez sobre los jueces. Y aseguró: “¿Es legal o no es legal? No saquemos el foco de atención: acá había armas de fuego, un revólver calibre 22 y una carabina. La nulidad del secuestro no otorga inexistente la posesión de esas armas de fuego.”

La sala penal del Tribunal Superior de Justicia declaró inadmisible la impugnación extraordinaria presentada por la fiscalía. Lo hizo con los votos de los vocales Oscar Massei y Alfredo Elosú Larumbe. Soledad Gennari se expresó en disidencia.

Aquí pueden descargar el fallo.

Massei sostuvo que no se acreditaron los requisitos exigidos para acceder a la instancia extraordinaria:

este recurso extraordinario local será procedente si existe un caso federal que justifique prima facie la intervención del Máximo Tribunal Nacional.

Ahora bien: nuestro Cimero Tribunal Nacional fijó como regla que este tipo de cuestiones  no genera, por regla, un caso federal.

(…) no hay cuestión federal en las decisiones que juzgan sobre la validez o invalidez de allanamientos, porque remite a cuestiones procesales y de derecho común. Máxime cuando, como en este caso, la decisión recurrida lo ha sido a favor del derecho federal que garantiza la inviolabilidad del domicilio (art. 14, Ley 48).

(…) Insiste dicho Ministerio Público en la procedencia del remedio federal para los casos de arbitrariedad. Y si bien abona este concepto con múltiples citas de fallos, esa transliteración ha sido de manera abstracta y sin apego a la hipótesis que aquí se plantea.

Evocan, por ejemplo, como fundamento para la apertura del recurso, el criterio adoptado por la Corte en su doctrina de Fallos 321:510 (respecto a que, en la medida en que los agravios están directamente relacionados con el alcance que quepa atribuir a la garantía de la inviolabilidad de domicilio hay cuestión federal suficiente); pero soslaya que en el caso tomado como cotejo, lo que estaba en tela de juicio era el grado de fundamentación del magistrado que emitió la orden de allanamiento, mientras que aquí ha faltado lisa y llanamente la orden judicial. Y esta notoria diferencia fáctica impide proponer, de manera fundada, alguna equivalencia entre ambos supuestos.

El vocal hizo hincapié en varios tramos de su voto en la ausencia de la orden judicial para concretar el allanamiento:

En otro orden de ideas, la intrusión policial sobre el predio en el que pernoctaban los imputados sin la orden judicial pertinente devino contradictoria con la posición asumida en fecha 21 de junio pasado (el primer intento de desalojo) por ese mismo Ministerio Público Fiscal, en tanto bajo idénticas condiciones le requirió al Juez de Garantías la orden de allanamiento respectiva, lo que implicó un claro reconocimiento de esa parte en torno al recaudo judicial que debía tomarse para dicho registro.

(…) Lo mismo cuando pretende justificar el secuestro de los elementos que son objeto de delito (armas de fuego y material inflamable) con base en la situación de peligro en la demora, ya que si bien es correcta la actividad policial de neutralizar el riesgo tomando el armamento existente en el lugar por razones obvias de necesidad y seguridad, ello no hace desaparecer la premisa de que el ingreso a ese sector estuvo afectado en su origen.

Obsérvese que de estar al propio argumento Fiscal, aquel primer allanamiento (bajo orden judicial) no pudo concretarse porque las personas que se oponían al ingreso blandían “bombas molotov”; consecuentemente, el riesgo de exposición ya podía inferirse de antemano en el segundo ingreso (sin la orden respectiva), extremo que merecía dotarlo de las mayores precauciones, tanto legales como operativas.

La fiscalía deberá repasar su investigación y ver si tiene o no un caso ante la nulidad del procedimiento. La defensa, si esta decisión queda firme, irá por los sobreseimientos.

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Un comentario para Un globo desinflado

  1. Pepe
    3 febrero 2018, 0: 39 para 0:39

    Ups… parece que el Tribunal de Impugnacion tenía razón…

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