Ánimo de revancha

13 Diciembre 2016, 0: 21

Marcelo Muñoz. Foto Matías Subat.

“Estoy acá como chivo expiatorio de un sistema judicial”, dijo el juez penal Marcelo Muñoz en su defensa ante el jurado de enjuiciamiento. Presentación completa y una perlita sobre la familia judicial y las amistades estrechas.

El encarnizamiento mediático al que he sido sometido entiendo que guarda relación con mi función como Juez de Garantías en diferentes casos que han resultado polémicos para el Ministerio Público Fiscal quedando en situaciones dentro de distintos procesos que podríamos denominar “incómodas” ante la opinión pública. Entiendo que ello fue alimentando cierto ánimo de revancha en la persona del acusador.

Así comenzó Marcelo Muñoz su defensa por escrito ante el jurado de enjuiciamiento que deberá determinar si cometió mal desempeño en sus funciones, y en tal caso, si le cabe la mayor sanción posible: la remoción del cargo de juez. En este post está la descripción de los hechos por los que fue acusado.

La presentación completa la pueden descargar aquí.

El magistrado inscribió lo sucedido en el contexto de los cruces entre jueces, juezas y fiscales que se suscitaron tras la reforma procesal penal, adjudicándole a la causa un matiz de persecución personal y política. “Estoy acá como “chivo expiatorio” de un sistema judicial”, planteó.

Apuntó a que el fiscal general, José Gerez, hizo un ofrecimiento de prueba “deficiente” (aquí lo encontrarán), que “esconde parte de la información”, que realizó actos de investigación antes de que se haya habilitado el proceso sin control de la defensa. Y aún después de abierto lo excluyó por lo que pidió la nulidad de la acusación.

Aseguró que Gerez no le informó al jurado que había una denuncia penal en su contra iniciada por el conductor del vehículo que chocó que tramita en fiscalía, lo cual cambiaría sustancialmente su situación. Son dos las causales de destitución: mal desempeño y comisión de delito. Dijo:

el Sr. Fiscal General estableció las reglas que mas le convinieron. Por un lado acusó por mal desempeño pese a saber de la existencia de una denuncia penal y por el otro manejó la investigación como si se tratara de un caso penal pese a que había una acusación por mal desempeño.

Sobre los hechos

Muñoz indicó que el 24 de septiembre participó de un almuerzo, previo al siniestro vial, en San Patricio del Chañar donde, marcó, los conductores no tienen prohibido el consumo de alcohol, sino que tienen un límite permitido. De todas formas fue multado por el juzgado de Faltas de la capital, donde rige la ordenanza de alcohol cero. En sus palabras:

no es cierto que haya estado bajo los efectos del alcohol por el solo hecho de haber consumido alcohol en el almuerzo. No solo yo consumí alcohol sino todos los comensales lo hicimos. Esto se va a demostrar con el testimonio de alguno de ellos que el propio Dr. Gérez ofreció, en caso que no prosperen las oposiciones que haré en virtud de la violación del principio de congruencia (Muñoz dice que se trata de un hecho previo al siniestro que no forma parte de la plataforma fáctica). El propio Dr. Pascuarelli, juez de la Cámara de Apelaciones de la Ciudad de Neuquén, acreditará esta circunstancia (es testigo propuesto por la fiscalía junto a la jueza de Familia, Gabriela Ávila).

De regreso a Plottier, donde vive, repentinamente:

No rememoro nada más de lo acontecido hasta mucho tiempo después. Es más, incluso pensé que me había quedado dormido cuando retomé el control de mis actos y detuve la marcha de mi vehículo en la calle Avenida del Trabajo a la altura del 2800 de la ciudad de Plottier. Allí en un estado de obnubilación es que me estacioné en la banquina (contigua a un canal de riego) donde luego fui hallado por el personal policial.

Subrayó que la explicación que dio a los efectivos de que había chocado un árbol “fue propia de la ausencia total de los recuerdos.” Luego de una consulta médica le informaron que había sufrido un episodio de isquemia transitoria.

Insistió en que se preocupó por la salud de la pareja a la cual chocó pero que “debido a la manipulación que sufrieron por parte de diferentes interlocutores no pude encontrarme con ellos.” Mencionó que el juez del Tribunal de Impugnación, Alejandro Cabral, que fue ese día al lugar les preguntó cómo estaban y después lo hicieron sus abogados.

Negó haber usado su cargo para procurarse impunidad y se refirió con chicanas a un encumbrado funcionario del TSJ al que no identifica:

existieron diferentes comunicaciones las cuales se produjeron todas muy posteriormente a que se produzca el siniestro vial y que recupere la consciencia. En ninguna de esas comunicaciones realicé o intenté valerme de ningún tipo de influencia

no explica por ejemplo con quién me comuniqué a diferentes horas. Solo se detiene en comunicaciones con el personal policial. Allí existió una comunicación con un alto funcionario del Tribunal Superior de Justicia sobre el cual el Sr. Fiscal General omitió todo tipo de dato pareciendo importarle solo la cúpula policial. Extraño proceder para un funcionario que ha exigido, siguiendo la palabra de constitucionalistas de cuarta línea, “observar una conducta irreprochable…ejemplaridad de vida” y otras cosas más.

No obstante lo cual ese funcionario podrá darles cabales explicaciones sobre cuál fue mi conducta dado que a él le hice saber lo que había sucedido y me puse a disposición de la máxima autoridad provincial para lo que sea necesario.

El jurado, presidido por el vocal del TSJ Evaldo Moya (¿será la máxima autoridad a la que se refiere Muñoz?), deberá admitir o rechazar la prueba ofrecida por la fiscalía y la defensa, y fijar la fecha y hora de la audiencia general.

Estrechos

Antes de presentar el descargo, Muñoz pidió que se investigue al juez de Faltas que lo multó por abuso de autoridad. La fiscalía se inclinará por archivar la denuncia y seguramente el magistrado peleará la decisión en audiencia.

Hay una demanda civil abierta contra el magistrado, que inició la pareja afectada, y está la denuncia penal por lesiones, que según los propios involucrados, se encamina más a una mediación que a una formulación de cargos. El magistrado recusó a los fiscales que están interviniendo, Agustín García y Diego Azcarate, por tener un vínculo personal con ellos de los cuales brinda detalles pormenorizados. Sobre García dice que lo une “una relación de amistad estrecha”:

Así debo hacer saber, sin perjuicio del informe que el estimadísimo Dr. García realice que participé como invitado a su casamiento con la Dra. Elisa Carossio de lo cual pueden dar fe algunos funcionarios judiciales de esta jurisdicción que participaron en el evento. Este casamiento se realizó en noviembre del año 2009 y desde ese entonces he tenido un vínculo ininterrumpido con este. A eso se suma que también fui garante de un inmueble que el nombrado alquiló

(…) el Dr. García tuvo una destacadísima actuación como secretario a cargo de a causa denominada “Temux” (de la que Muñoz fue juez instructor y que demoró más de una década en llegar a juicio, y terminó con el sobresimiento por extinción de la acción penal)

(…) En el caso del Dr. Azcarate el vínculo personal y laboral es tan notorio como el del Dr. García pues ha sido el secretario del mismo juzgado de instrucción N°3 de la ciudad de Neuquén.

Etiquetas , ,

Un comentario para Ánimo de revancha

  1. amazing
    14 Diciembre 2016, 11: 05 para 11:05

    Una pregunta: si finalmente se prueba que existió una comunicación con un alto funcionario del Tribunal Superior de Justicia y que deliberadamente Gerez omitió ese hecho, pese a ser de importancia para sustentar la acusación. ¿Cómo sigue la cosa? ¿Se le hace un jury a Gerez por incumplir sus funciones?
    Se pone interesante este tema…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.