Archivan la denuncia contra Vitale por mal desempeño en sus funciones

1 Diciembre 2016, 22: 05
El hecho que desencadenó todo ocurrió el 21 de septiembre. El jefe de la policía, Raúl Liria, junto al fiscal jefe, Pablo Vignaroli, mientras se realizaban las pericias en la sede del ministerio. Foto Matías Subat.

El hecho que involucra al policía ocurrió en la sede del ministerio de Seguridad. El jefe de la fuerza, Raúl Liria, junto al fiscal jefe, Pablo Vignaroli, estuvieron en el lugar ese día mientras se realizaban las pericias. Foto Matías Subat.

La comisión especial de jurado de enjuiciamiento declaró la inadmisibilidad, pero no hizo lugar al pedido de sanción que solicitó el defensor.

La comisión especial de jurado de enjuiciamiento declaró inadmisible la denuncia contra el defensor penal, Gustavo Vitale, y dispuso el archivo de las actuaciones. Aquí pueden leer la resolución completa.

Los policías retirados Miguel Novoa y Horacio Jankowski promovieron un pedido de remoción contra el funcionario por haberse excusado de asistir al cabo Fabián Escobar, acusado de dispararle con su arma reglamentaria a Luis Bastidas, delegado del gremio UPCN, durante una protesta en la sede del ministerio de Seguridad, el 21 de septiembre pasado.

Dijeron que durante la audiencia de formulación de cargos (aquí la pueden ver) “dejó a su buena suerte a quien tenía el deber de representar por mandato legal, con menoscabo del derecho de defensa” y consideraron que “esta es una actitud discriminatoria” e importaba una “violación a sus deberes de funcionario público.”

El defensor expresó en su descargo (aquí pueden leerlo) que el menoscabo “no se produjo por su actuación o excusación, sino por habérsele retirado la defensa de los abogados de la policía que él había designado, por habérsele negado su derecho a comunicarse libre y privadamente con los defensores de su elección y por haber actuado una defensora oficial en la audiencia a pesar de haber designado Escobar a sus defensores particulares.”

Solicitó ser excusado:

en razón de no encontrarse en las mejores condiciones de efectuar una defensa eficaz, atento a que el contexto en el que habría tenido lugar la imputación se vincula con un hecho de violencia policial en contra de trabajadores que se expresaban públicamente lo cual me coloca en una situación de violencia moral (mucho tomando en cuenta la posición que asumí hace mucho tiempo contra la violencia policial y considerando que la institución policial cuenta con abogados públicos para garantizar una mejor defensa en casos como el presente).

El pedido de apartamiento de Vitale fue rechazado por el defensor general, Ricardo Cancela, luego de presentada la denuncia en su contra, por lo que el funcionario aclaró que si en el futuro se lo designara, asumiría la función.

El propio Escobar presentó un escrito, en el contexto de las actuaciones y que es citado en la resolución, en el que mencionó que “no está de acuerdo con la investigación que se le está llevando a cabo” a Vitale. Aseguró: “Yo no quería ningún otro abogado que no sea mi particular o de la policía.”

“Sus intereses personales ceden ante la sagrada misión”

La comisión presidida por la vocal del TSJ, Soledad Gennari, e integrada por el diputado del MPN, Pablo Bongiovani y el abogado Etelvino Todero señaló que el hecho “no alcanza para configurar el mal desempeño que es necesario para iniciar un proceso de remoción.”

Valoró tres cosas: los dichos de Escobar, que Vitale haya ratificado en su descargo que si le ordenaran intervenir lo haría, y que se trata de un caso “aislado”.

El cuerpo marcó que la denuncia no le pareció totalmente descabellada:

no podemos olvidar que un imputado es inocente hasta que se demuestre lo contrario, por lo que -salvo las causales previstas expresamente en las normas vigentes, que implican un conocimiento personal con el imputado-, la excusación y recusación es de carácter restrictivo ya que se está defendiendo a quien en principio es inocente.

Entenderlo de otro modo, importaría que cada uno de los Defensores oficiales podría pedir no intervenir en forma genérica ante determinado tipo de delitos, o determinado universo de imputados o de víctimas, y ello verdaderamente impactaría en la normal prestación del servicio de justicia.

Es diferente la situación de un abogado que ejerce en forma particular, que tiene la posibilidad de escoger las tareas que realiza y a quienes atiende. En el caso de los Magistrados y funcionarios judiciales, tienen la libertad de elegir ingresar o no al Poder Judicial, pero una vez allí, sus intereses personales ceden ante la sagrada misión constitucional que cumplen.

En definitiva, la Comisión entiende que hubo motivos para que estos ciudadanos denunciantes consideren la posibilidad de formular la denuncia.

En cuanto al pedido de sanción, la comisión sostuvo que no se trata de una denuncia maliciosa:

esta es una herramienta prevista en la Constitución para el ejercicio de los derechos por parte de los ciudadanos, que tienen la posibilidad de peticionar la intervención de los órganos que se han creado a estos fines.

Entenderlo de otro modo, implicaría un menoscabo a ese derecho, y podría importar un cercenamiento que no resulta admisible en un sistema republicano de gobierno.

La función que cumple un Magistrado o Funcionario, incluyen la exposición pública y el sometimiento a estos procesos en los cuales el denunciado tiene el derecho –y así lo ha ejercido-, de realizar su defensa.

Etiquetas , ,

3 comentarios para Archivan la denuncia contra Vitale por mal desempeño en sus funciones

  1. Lila
    2 Diciembre 2016, 12: 48 para 12:48

    Se ve que la única defensa que hace bien el Sr. Vitale es la de sí mismo. Es un VAGO que vive del sueldo del Poder Judicial para dedicarse a escribir e ir a congresos pero de trabajar ni hablemos. Lo de “caso aislado” es una mentira…hace años que no trabaja.

  2. Miguel Novoa
    2 Diciembre 2016, 13: 12 para 13:12

    Conforme con lo resuelto por la Comisión por cuanto, en lo personal, no perseguía la remoción del Dr. Vitale, por quien tengo gran respeto intelectual al compartir muchas de sus profusas posturas, sino más bien que su postura quedara clara respecto de este tema puntual. Conforme también porque no fue una denuncia arbitraria ni descabellada y al contrario muchas voces se oyeron desde los propios operadores judiciales en consonancia con nuestros argumentos. En la cuestión fondo, la excusa presentada por el señor Defensor fue desestimada por su Jefe superior y la Defensora pública que lo reemplazó y puso en situación incómoda al Juez de Garantías que intervino en la primer audiencia y además queda también clara esta posición en lo resulto por la Comisión al expresar que “sus intereses personales ceden ante la sagrada misión” que se le encomienda, a la que ingresó voluntariamente para defender a TODOS. DDHH para todos, sino se incurre en discriminación y se vulnera la igualdad como principio fundamental y transversal de esos mismos derechos. Para aventar también sospechas, aclaramos que no perseguimos intereses espurios ni solapados, ni sostenemos intrigas internas que el propio denunciado deberá esforzarse por comprender; solo pretendimos poner en evidencia pública un proceder anormal que entendemos no se producirá en el futuro. Por último también aclaro que soy abogado y orgullosamente retirado de la policía provincial y por tal motivo la presentación no fue acompañada de patrocinio letrado. Miguel NOVOA

  3. Escobart
    12 Diciembre 2016, 10: 49 para 10:49

    Francamente, no sé si correspondía que le abrieran el jury a Vitale, pero lo que si me queda claro de todo este asunto es la tremenda hipocresía que rodea el control funcional de –valga la redundancia- los funcionarios del Poder Judicial.
    A Muñoz se le abre el jury y en consecuencia, se lo va juzgar por un hecho que, nos guste o no, tiene su antecedente en una conducta de la vida privada y no por lo tanto, en lo estrictamente funcional.
    A Vitale en cambio, le cierran de movida el jury, por un asunto en el que se lo pretendía juzgar por un hecho vinculado directamente al ejercicio de sus funciones.
    ¿Qué es entonces lo que permite que un jury se abra o se cierre? ¿La trascendencia mediática del asunto? ¿El “apoyo” o no de la corporación, de los organismos de DDHH, etc.?
    Cuidado, no pretendo dejar planteado como entrelineas que a Muñoz no cabía juzgarlo y a Vitale si; lo que me pregunto en realidad, es si el foco de estos controles republicanos no debería estar primero en lo funcional y después –y ya poniéndonos más finos- en la vida privada de los funcionarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.