“No puede admitirse que se intente combatir con derecho penal al desamparo”

24 agosto 2016, 23: 53
Emeliana Cuesta Pari. Foto Matías Subat.

Emeliana Cuesta Pari. Foto Matías Subat para el diario Rio Negro.

Lo dijeron los ex ministros de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni y Carlos Fayt, en el voto que emitieron en el caso de Romina Tejerina. Una jueza neuquina lo citó cuando sobreseyó a una mujer víctima de violencia de género acusada del homicidio de su pareja.

Emeliana Cuesta Pari es una trabajadora rural, oriunda de Potosí (Bolivia), que fue acusada por el asesinato de su pareja Valentín Anagua Heredia ocurrido el 1 de enero de 2015, en una precaria vivienda en la zona de chacras de Centenario. Luego de una discusión le asestó una puñalada en el tórax con un cuchillo de uso doméstico.

El fiscal Gustavo Mastracci le formuló cargos inmediatamente ocurrido el hecho, pero un año después acompañó el pedido de sobreseimiento impulsado por la defensa pública integrada por Fernando Diez y Verónica Zingoni. La jueza de Garantías, Ana Malvido, lo dictó y aquí pueden descargar su resolución.

A Emeliana la conocimos el año pasado cuando escribimos sobre el caso para el diario Rio Negro (aquí está la nota). Habla poco, pues su lengua originaria es el quechua. A la audiencia de petición de sobreseimiento no concurrió porque no pudo ser ubicado el domicilio así que las únicas fotos que hay de ella son la que le tomó el fotógrafo Matías Subat, aquella vez.

La jueza fundó el sobreseimiento en que Emeliana no podía comprender la antijuricidad de su conducta, por lo que se trata de un hecho no punible, en las previsiones del artículo 34 del del Código Penal.

De acuerdo al informe expresado en audiencia por la trabajadora social del equipo de la defensa:

Emeliana es una mujer que vivió toda su vida maltratada, sumergida en un estado de indefensión aprendida o aceptada por una cultura patriarcal en la que se encontraba inmersa; ni siquiera eligió casarse con Valentín; si bien ya a los 20 años tenía síntomas de epilepsia recién hace cuatro tuvo el diagnóstico de su enfermedad; estaba indocumentada, sin obra social, no estaba medicada, y si lograba conseguirla, no la consumía correctamente por carecer de un seguimiento médico; padece de un consumo de alcohol, igual que su marido que tomaba a diario, lo que trasuntaba una mayor violencia hacia su persona; se trata de una mujer que padeció situaciones de violencia de género, sumado a ello, que se trata de una inmigrante rural, analfabeta, indocumentada, todo ello crea una situación alta de vulnerabilidad sico social; las barreras culturales le impedían pedir ayuda; esa vulnerabilidad más el contexto de su pareja, pudieron desencadenar su propia muerte; se trata de una mujer en situación de alto riesgo.

A esto se sumó las consideraciones que hizo el psiquiatra sobre su estado esa noche:

los resultados del estudio toxicológico en relación a la ingesta de alcohol fueron conocidos con posterioridad y arrojaron un resultado de 1,86 por lo que Emeliana se encontraba en un estado de ebriedad (…) había sido agredida, su pareja la intentó ahorcar el día anterior, todo ello provocó una hiperreactividad emocional, sumado a la época, fiestas de fin de año (…) se detectó el nivel de alcohol en la sangre que tenía y cocaína, esto producto del coqueo

La jueza sostuvo que quedaba claro que:

el estado alterado de la conciencia de Cuesta Pari desencadenó un trastorno mental transitorio producido por múltiples causas, es decir no sólo atribuible al estado tóxico por el alcohol, sino también por la hiperreactividad emocional, mas la epilepsia, más el estado de vulnerabilidad en el que se encontraba y que al momento del hecho le impidieron comprender la criminalidad del acto y dirigir sus acciones.

Y en el último párrafo la magistrada hizo alusión al caso de la joven jujeña Romina Tejerina, condenada por el homicidio de su hija recién nacida cuyo embarazo se gestó producto de una violación, que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia, y al voto en disidencia que abonaba la inimputabilidad (aquí el fallo):

Finalmente, hago propias las palabras expresadas por el Dr. Eugenio Zaffaroni en su voto en el precedente “Tejerina” del 09/04/08: “No puede admitirse que se intente combatir con derecho penal al desamparo.”

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