El Tribunal Superior de Justicia ordenó a una madre a escolarizar a su hija. Fallo completo

9 marzo 2016, 0: 00

La mujer pidió asumir su educación. Tanto el juzgado de primera instancia como la Cámara dijeron que el caso no podía judicializarse. Para el máximo tribunal la decisión compromete el interés superior de la niña, e indicó el módo en que debe informársele de la resolución.

escuelasLa sala civil del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), integrada por Oscar Massei y Ricardo Kohon, ordenó a una madre a escolarizar a su hija de siete años, durante todo el lapso de la educación obligatoria (primaria y secundaria) y encomendó al Consejo Provincial de Educación (CPE) a que en el menor plazo posible adopte las medidas para reinsertarla. Aquí encontrarán el fallo completo.

Tanto el juzgado de Familia Nº4, como la Cámara de Apelaciones rechazaron por inadmisible la pretensión de amparo de la Defensoría de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente contra una mujer, a fin de que garantice que su hija acceda y concurra a una escuela primaria.

El argumento que había sido invocado en las dos instancias para desestimar la pretensión es que no se requiere de una decisión judicial para obligar a la mujer a que su hija concurra a la escuela, pues eso ya le ha sido impuesto por el acto administrativo que denegó el pedido, realizado por el CPE.

A partir de 2014 la niña dejó de asistir a clases. Según se explica:

habría abandonado la escuela por decisión propia con acompañamiento de su progenitora, quien manifiesta que no comparte el tipo de educación formal que recibe y cree en una enseñanza centrada en la libre expresión y en la existencia de otros maestros superiores que la guían según sus creencias.

Aquí encontrarán una nota con la madre, publicada en el diario ‘Rio Negro’, en la que explica sus razones.

Los vocales sostienen que ni el juzgado ni la Cámara hacen mención ni consideración alguna, al derecho constitucional del interés superior de la niña:

Corresponde señalar que la omisión en que incurren los decisorios dictados por la Alzada y la Jueza de Primera Instancia, reviste gravedad por el carácter constitucional del derecho cuya ponderación se omite (Art. 75, Inc. 22, C.N), la calidad de persona en situación de vulnerabilidad de la niña titular (conf. Reglas de Brasilia, Ac. 4612/10 T.S.J. y Acordada N°5/09 C.S.J.N.), y por encontrarse comprometida la responsabilidad del Estado Argentino en el cumplimiento de las obligaciones contraídas con la comunidad jurídica internacional.

Cabe alertar acerca de que el cumplimiento de la manda constitucional-convencional, no se agota con la simple invocación de que se ha tenido en cuenta “el interés superior” (que por otro lado, ni siquiera ha sido mencionado por los sentenciantes de primera ni segunda instancia), sino que éste debe ser objeto de concreta y explícita evaluación y determinación, sopesando los diversos intereses en juego, conforme el procedimiento establecido en la Observación General N°14 del C.D.N., p. V) Aplicación: la evaluación y determinación del interés superior del niño.

En el caso, no han cumplido, los sentenciantes, con la obligación que como integrantes de un órgano del Estado les corresponde –por mandato constitucional y convencional-, de tener en consideración primordial el interés superior de la niña a la hora de resolver sobre sus derechos.

Cabe ponderar, además, la relevancia de los derechos involucrados (derecho a la educación, tutela judicial efectiva) y la especial protección que el ordenamiento convencional y constitucional asigna a la infancia.

Es importante recordar que en ningún caso, la búsqueda de soluciones alternativas a la judicialización de los conflictos – que por otro lado, consta en autos se ha llevado a cabo, aunque con resultado negativo-, puede ser motivo para no atender a quien acude en busca de tutela judicial efectiva.

En cuanto a cómo se implementará la resolución, indican:

Atento que la titular del derecho cuya efectivización se resuelve en autos es la niña se le deberá INFORMAR de un modo adecuado a su edad y grado de madurez el contenido del presente y en especial que:

  • a. debe asistir a la escuela porque es una obligación de todos los niños y niñas que viven en Neuquén;
  • b. la escuela le dará conocimientos y le permitirá tener más oportunidades en el futuro;
  • c. es bueno que aprenda junto a otros niños y niñas de su edad ;y
  • d. la educación que reciba en la escuela es un complemento de la que le dan en su casa, su mamá y otros familiares.

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Un comentario para El Tribunal Superior de Justicia ordenó a una madre a escolarizar a su hija. Fallo completo

  1. Perla Cristina Benegas
    9 marzo 2016, 19: 11 para 19:11

    Se aprecian las buenas intenciones de cada intervención, pero sería interesante abrir el juego de las ideas en curso sobre un tema trascendente como es la educación -una forma posible- de los más pequeños/as.

    De hecho, las “homeschooling” en sus muchas variadas formas, son una opción con excelentes resultados en la mayoría de los casos. Los estados, a través de gobiernos educativos de buena fe; no maliciosos con la opción, tienen todas las facultades para evaluar y reaccionar debidamente en caso de incumplimiento. Está visto que los niñ@s y/o adolescentes no debilitan la socialización ni sociabilidad en las escuelas por el hecho de brindar la instrucción general o básica en hogares.

    Insisto: no concluyo sobre el tema pero sí aliento que se abra el debate. Esto quizás, implique de una vez por todas, empezar a reconocer cuan sumergido tiene el sistema educativo a los docentes de Nivel Inicial y Primario, tanto en reconocimiento social como valor académico de la Formación y ni qué decir en condiciones laborales y salariales. También puede impulsar la construcción de formas alternativas de educación Inicial, Primaria y Media, al menos.

    No es fácil posicionarnos para quienes somos parte de la educación estatal tradicional, pero los intercambios vitalizan los espacios e impugnan las racionalidades históricas como validadoras de lo existente.

    El art 24º de la Ley Nacional Nº 26.061/05, garantiza el derecho de los Niños, Niñas y Adolescentes a opinar sobre TODOS los aspectos que conciernen a su vida -sin que ello constituya palabra santa- y quizás deberíamos conversar con ellos; no sólo con uno o dos, sino con varios de ellos (Como se hace en San Martín de los Andes, al estilo Francesco Tonucci) y casi me atrevo a vaticinar que encontraremos una maravillosa fuente de inspiración y renovación. Sea cual fuere el resultado conceptual; habremos ejercido un respeto infrecuente en el orden de la toma de decisiones sobre la vida de los niños/as y adolescentes.

    Sepan disculpar la extensión del mensaje

    Saludos

    Perla Cristina Benegas

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