La Procuración ante la Corte dictaminó a favor de que se revoque el fallo que benefició al policía Salas

24 septiembre 2015, 7: 11
Ante el cambio de calificación se le impuso a Salas una pena de 15 años de prisión. Foto Matías Subat.

Ante el cambio de calificación se le impuso a Salas una pena de 15 años de prisión. Foto Matías Subat.

Se trata de la sentencia del TSJ que cambió la calificación de un caso de gatillo fácil. Casal hizo lugar a la queja. Dijo que tanto la cámara de juicio como el Tribunal de Impugnación no le atribuyeron el hecho a Salas por su «sola condición de policía», sino que tuvieron por probado el abuso funcional.

El procurador fiscal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eduardo Casal, opinó que debe hacerse lugar a la queja planteada por la fiscalía y la querella, y revocar el fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que benefició al policía Claudio Salas, condenado por el asesinato de Braian Hernández. Aquí el dictamen completo.

Salas fue declarado culpable en diciembre de 2013 por el delito de homicidio calificado a la pena de prisión perpetua e inhabilitación absoluta por igual término. En el juicio quedó acreditado que el policía disparó el 19 de diciembre de 2012 contra el Renault Fuego en el que viajaban Braian, por entonces de 14 años, y un grupo de jóvenes. El balazo le pegó en la nuca y murió al día siguiente. En su descargo Salas dijo que lo había hecho porque vio que apuntaban desde el vehículo y temió por una de sus compañeras.

En el fallo se caracterizó al accionar del policía como «innecesario e irracional» efectuado desde la «posición de un tirador ideal.»

El Tribunal de Impugnación confirmó la sentencia. La sala penal del TSJ (con los votos de Ricardo Kohon y Ricardo Cancela) la revocó y cambió la calificación a homicidio simple. Otro tribunal le fijó la pena en 15 años y fue ratificada en agosto pasado.

Casal entendió que los magistrados que intervinieron:

no calificaron el hecho atribuido a Salas por su sola condición de policía, sino que expusieron una serie de circunstancias cuya armónica valoración los condujo a tener por probado un hecho que incluye en sus elementos esenciales el abuso del cargo o función policial, y el conocimiento de esa circunstancia por parte del autor.

En ese sentido, en coincidencia con la cámara de juicio, el Tribunal de Impugnación destacó el rango y la experiencia de Salas en la fuerza y, sobre esa base, concluyó que se trataba de una persona formada en el manejo de armas, preparada para cumplir funciones de prevención -consistentes en hacer detener la marcha de un vehículo que a excesiva velocidad había evadido un control policial primigenio-, y conocedora de la normativa que rige la actuación en procedimientos de esa clase, en particular, la Ley Orgánica de la Policía de Neuquén  que -según el testimonio del propio imputado y de otros efectivos policiales- instruye acerca de la uti1ización de medios menos drásticos para repeler una agresión ilegítima de la índole de la invocada por la defensa

el disparo no fue realizado a la parte lateral del vehículo, al aire o a los neumáticos, sino que fue dirigido a un sector donde el imputado sabía que la persona que allí estuviera tenía riesgo de vida, lo cual demostraría, además, que existió una intención deterninada.

Sobre los argumentos del TSJ advirtió:

(…) los vocales que conformaron la mayoría del máximo tribunal provincial descartaron la aplicación de la agravante con base en el presupuesto de que el exiguo tiempo en que ocurrieron los hechos le habría impedido a Salas «representarse mentalmente la intención de abusar funcionalmente de su cargo policial y actuar en consecuencia»

(…) si el propio Superior Tribunal descartó que se tratara de un caso de exceso por error en los presupuestos objetivos de una causa de justificación, es decir, asumió que Salas era consciente de las circunstancias – irregulares- en que ejecutaba la acción, y confirmó que al disparar se representó la posibilidad de ocasionar el resultado muerte y consintió esa consecuencia, lo exiguo del tiempo sólo permitiría descartar que haya reflexionado con detenimiento sobre la situación de abuso de su función, pero no que haya sabido que estaba haciendo uso de su arma en una situación no cubierta por la normativa que rige su actuación.

(…) condicionar la aplicación de la agravante en estudio a la comprobación de que, al momento del hecho, Salas haya reflexionado expresamente sobre su condición de policía y los límites fijados por la ley que rige su actuación en procedimientos de la índole del que originó la formación de esta causa, equivale a soslayar que el conocimiento de esos elementos normativos forman parte de su saber permanente, del mismo modo que la condición de funcionario se reputa conocida en forma concomitante por aquel que, en tal carácter, comete un delito funcional, sin que dicha condición deba hacerse especialmente presente para el autor al ejecutar la acción.

Etiquetas , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.