Viva la disidencia. O de la importancia de no creernos dueños de la verdad

1 febrero 2015, 17: 02

Y sigue la polémica en torno a la absolución de un imputado por el Tribunal de Impugnación que había sido condenado por un jurado popular. La respuesta a la respuesta.

El fiscal durante el alegato de apertura en el juicio por jurados. Foto Matias Subat.

El fiscal durante el alegato de apertura en el juicio por jurados. Foto Matias Subat.

La abogada Leticia Lorenzo, coordinadora de la Escuela de Capacitación del Poder Judicial, le contestó al juez Alfredo Elosú Larumbe:

«Lo que entiende correctamente Alfredo, entonces, es que estoy convencida que el Tribunal de Impugnación no tiene una facultad amplia y completa de volver a valorar la prueba, eso es correcto. Lo que no he llegado a dejar claro es que esa afirmación en nada se vincula con una intencionalidad de mi parte de cerrar el recurso a los condenados, sino que tiene que ver con re pensar el trabajo técnico que debemos hacer los abogados (que si en algo nos diferenciamos es, creo yo, en que deberíamos tomar con mucha más precisión y planeación nuestra labor a lo largo de todo el proceso).»

Aquí se puede descargar el artículo completo.

Para contextualizar el caso armamos un breve resumen con cada uno de los aportes al que pueden ingresar aquí.

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10 comentarios para Viva la disidencia. O de la importancia de no creernos dueños de la verdad

  1. laisse faire laisse passer
    3 febrero 2015, 20: 32 para 20:32

    El argumento de Lorenzo implica que el juez está ahí para cobrar los viáticos, no, si el «abogado» fué un improvisado o «no fue a la audiencia con preparación» el juez debió en ese momento del jurado corregirlo -de acuerdo al código puede hasta apartarlo-. Pero lo peor es la consecuencia de no revisar en forma amplia: un inocente condenado, un culpable mal condenado. Tampoco falta decirles que el que indica la prueba al Jurado es el Juez ¿quien fué el juez del Jurado?. Básicamente lo que nos dice es «que se las aguante si fué mal condenado por tener un abogado deficiente» ¿decí alpiste como respuesta del sistema? Si no funciona bien habrá que preguntar cómo lo armaron a éste sistema

  2. Japones
    4 febrero 2015, 8: 08 para 8:08

    Creo que comparando lo escrito por las dos personas que escribieron, surge claro que yerra la señora Lorenzo al considerar didáctica la función del Tribunal de Impugnación (quizá también será didáctica la del TSJ, Corte Suprema, Tribunales Internacionales e Intergalacticos). En todo caso es un efecto secundario, pero su función es puramente normativa y para evitar los excesos que pudieran ocurrir en instancias anteriores (creo que es el espíritu de la revisión amplia, si te condenan que no sea un tribunal al azar, sino muchos tribunales que van revisando la posibilidad de errores). Por otro lado, la idea de las diferentes legitimidades, de tribunales populares y técnicos, de la supuesta mejor percepción que tengan doce ciudadanos elegidos al azar (mejor percepción por tener supuestos diferentes estilos de vida que los jueces técnicos -vaya como se homogeneiza a doce personas al azar-) no encuentra razón de ser como argumento para descartar revisiones a sus veredictos. Si la prueba no alcanza estándares construidos normativa y jurisprudencialmente, así sea una condena con el total del padrón de posibles jurados, no pueden omitirse dichos estándares bajo la excusa de la supuesta mejor percepción de doce desconocidos (no es peyorativo, es real, doce desconocidos y que por lo tanto deberían estar sometidos sus resultados a mayores controles, y no a menores como pretende una Fiscalía dedicada a juntar números de condenados a como de). Y en esto evidentemente coincide la funcionaria del TSJ como el Fiscal General, en creer que es voluntad popular, elección del pueblo, el resultado de un veredicto de jurado popular. No es una elección democrática la fijación de culpabilidad en un imputado, y si así lo fuera, no corresponde dejar librado a ello, sino a la percepción que se crea a partir de la valoración de esas pruebas que alcancen los estándares mínimos, que como bien explica la cuestionada sentencia (a pedido de parte, no yendo más allá de lo que las partes presentaron) no se dio.

  3. oscarito
    4 febrero 2015, 15: 59 para 15:59

    cuanta razon tenia la finada Dra. Argibay …

  4. MANUEL
    7 febrero 2015, 9: 15 para 9:15

    Es bastante lógico que, en los inicios de este sistema de juicios por jurados, asistamos a estas intervenciones de la judicatura técnica. Desde 1826 se proclama la adscripción al sistema de juicios por jurados en la nación, consagrándolo la Constitución de 1853 y manteniendolo las posteriores y sus reformas. Mientras el congreso -y las Legislaturas- no dictaran las leyes, instituyéndolos, juzgan jueces técnicos. En cuanto lo hacen, tiene que existir una transición de varios años. Se trata de un aprendizaje. Pasa lo mismo con la elección de Presidentes. El pueblo argentino votó el kirchnerismo dos o tres veces, y no tenemos un «Tribunal» técnico que lo revoque, anules y restablezca el sistema democrático: estaremos penando aún tal vez 30 años más, con esto, y llegará un día que acertemos a votar con tino. De modo que bienvenidos los juicios por jurados, y las correcciones que -en este costado de la actividad republicana- pueden hacer otros Tribunales. Lamentémonos que no existe -en la modalidad para llenar la grilla en los otros poderes del estado- en el sistema, dentro del estado de derecho, correctivos civilizados para neutralizar a tiempo a los tiranos, labrones y asesinos.

    • japones
      7 febrero 2015, 13: 07 para 13:07

      Que pelotuda comparacion manuel, anda a la marcha de fiscales mejor

  5. MANUEL
    9 febrero 2015, 9: 36 para 9:36

    La marcha de los Fiscales… já!. buen chiste. Ese elenco de convocantes, a mí no me inspira ninguna confianza. Estan aterrados. A ellos les caben estas palabras »
    Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista”.
    Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
    Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
    Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
    Luego vinieron por los estudiantes, y yo no me preocupe, pues era parte del sistema.
    Luego vinieron por los periodistas, y yo me quedé callado, pues no me interesaba enterarme de nada.
    Luego vinieron por los homosexuales y yo ni siquiera quise enterarme, pues soy heterosexual.
    Luego vinieron por los negros, pero como soy blanco, tampoco hice nada.
    Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie al que le importara ni que quisiera hacer nada por mí”.
    Martín Niemoller
    Pastor alemán encarcelado de 1937 a 1945 por el gobierno de Hitler.

    • Japones
      9 febrero 2015, 10: 27 para 10:27

      Ajha… bueno, siga «comparando» nomas que es gratis y se puede hacer libremente en esta «dictadura», éxitos

  6. MANUEL
    9 febrero 2015, 12: 58 para 12:58

    Empero, que no comparta que me envíes a la marcha de los «Fiscales» no significa que conceda que mi comparación merezca tal respuesta. Sostengo, con todo respeto que los juicios por jurados, no van a resultar un éxito por «generación espontánea»: que habrá una transición, necesariamente. Y, que durante la transición hallaremos este tipo de situaciones, en la que a los jueces legos, se les salga el «pontífice», y se metan en el veredicto, con los «hechos», lo que a mí también me exaspera. Como las dictaduras y las demagogias. En determinado momento, con el correr del tiempo, resultará inadmisible que un juez lego se arrogue el poder del jurado del pueblo. Será tan insoportable que lo hagan, como las señaladas fórmulas, de la comparación que suscita tu invitación a la marcha de los cobardes. Pero por ahora, reitero, en los comienzos, en el aprendizaje, deberemos «comprender» a los jueces legos, e ir marcándoles los límites de su «poder pontificio», de indicarte «lo razonable»: he leído, a esta altura, tantas sentencias «razonables».

    • Horacio Rachid
      12 febrero 2015, 10: 08 para 10:08

      Comparto el comentario de Manuel y su visión macro del tema. Es todo un aporte.

  7. MANUEL
    9 febrero 2015, 20: 13 para 20:13

    Corrección: donde dice «juez lego» debe decir «juez técnico», mil demonios!!!. Gracias

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