Juicio por jurados: ¿el arte de seducir?

21 mayo 2014, 20: 36

Breves reflexiones a partir de un caso real.

Foto: Matías Subat

Foto: Matías Subat

Un hombre está acusado de matar a un joven a balazos en un barrio alejado del centro de la ciudad.

Entre sus argumentos la defensa plantea que momentos antes, la víctima le exhibió un arma a uno de sus hijos y le dijo que estaba buscando al hermano para ajustar cuentas.

Que el imputado reaccionó no como policía sino como reaccionaría un padre de hijos adolescentes en un barrio conflictivo.

La fiscalía podría argumentar que la reacción del imputado fue desproporcionada porque la víctima le exhibió el arma a su hijo. No le apuntó, no le gatilló, no le disparó. Y aunque así lo hubiera hecho, nada justifica el homicidio. Y que, para más datos, el hombre es policía, y debería estar entrenado para medir sus reacciones.

¿Por quién tomará partido un jurado popular?

Un jurado que es una partecita pequeñísima de la sociedad, una sociedad atravesada por el discurso de la inseguridad, un discurso de la inseguridad sostenido por los medios, medios que bien podrían haber titulado que ese fue «un linchamiento» o «un caso de justicia por mano propia».

¿Depende el veredicto del jurado popular de la forma en que la fiscalía y la defensa relaten este hecho?

¿El veredicto del jurado popular sería distinto del de jueces o juezas profesionales? (y nos viene a la memoria el caso de este fiscal, que pidió la absolución de un policía en un caso de gatillo fácil porque ocurrió en un barrio y no en Puerto Madero).

En Neuquén al menos, de donde está tomado el ejemplo de este post, no se elije a los jueces profesionales en base a un perfil determinado.

Quienes se presentan como candidatos y candidatas provienen de determinada clase social, viven en determinados barrios, su familia está compuesta de determinada manera, y se educaron de determinada forma. Por cierto, también miran televisión y leen diarios.

Cuando se presentan a un concurso, responden a exámenes y entrevistas que no apuntan en ninguna dirección estandarizada, y cualquier ganador o ganadora de un concurso puede perder el acuerdo legislativo sin que nadie esté obligado a dar una explicación.

Los jurados populares salen de los barrios, del centro, son amas de casa, comerciantes, empleadas, tienen diferentes edades. Miran televisión, procesan la información que reciben en función de sus propias historias.

Fiscales, defensores, querellantes, saben cómo dirigirse a jueces profesionales. Es casi una charla en familia.

Pero con los jurados populares se preguntan por estas horas cómo seducirlos, o al menos, cómo no espantarlos.

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4 comentarios para Juicio por jurados: ¿el arte de seducir?

  1. Alejandro
    21 mayo 2014, 22: 40 para 22:40

    No creo que los jurados sean mejores ni peores que los jueces profesionales, eso no se va a sentir como «mejora» de la justicia. Tampoco si se distribuyeran las condenas y absoluciones por sorteo.
    Lo que sí se va a notar es que la corporación de abogados del fuero penal, casi todos funcionarios oficiales, va a tener que cambiar el lenguaje y hasta la forma de pensar. Ahora tendrán que hablar un lenguaje comprensible, no la jerga propia de los sumos sacerdotes del mundillo penal.
    Por otra parte la ciudadanía, de a poco, irá asumiendo una de las principales responsabilidades en el estado, la de tomar decisiones públicas directamente, debatiendo, convenciéndose unos a otros.

  2. zotreta
    22 mayo 2014, 9: 22 para 9:22

    Escribistes «cualquier ganador o ganadora de un concurso puede perder el acuerdo legislativo sin que nadie esté obligado a dar una explicación» ESE ES EL PROBLEMA que tenemos con el CONSEJO DE LA MAGISTRATURA y con la LEGISLATURA que ninguno DA EXPLICACIONES.
    Pretendiendo que son «cuestiones políticas» cuando es validar un proceso de selección de personas que tienen «derecho a la carrera» sean de la «familia judicial» o «de la calle».
    En fin, el jurado, como dice Alejandro implicará que las personas comunes se hagan cargo de sus actos y de sus opiniones, pero, la mejora vendrá por evitar los casos en los cuales «gana el caballo del comisario» como hemos visto especialmente con ésta conformación del colegio y de la legislatura.
    Y si no gana, nos inventamos algo del que sí lo ganó para difamarlo y bocharlo. O no fuístes Berto testigo de todas estas cosas?

  3. Otelo999
    23 mayo 2014, 21: 09 para 21:09

    Lo que plantea está nota no es nada nuevo, se llama «nulificación juratorial», y que tácitamente está tomada por nuestro nuevo Código Procesal Penal al no admitir recurso contra la absolución del jurado (algo con lo que yo comulgo).

    El leading case sobre esto es el caso «ZENGER», que ocurrió en New York, en tiempo de las Colonias Inglesas, en 1735. Este caso es muy interesante, sobre todo para los periodistas, no solo porque reconoce la facultad del jurado de absolver a un culpable cuando cree que la aplicación de la ley es injusta o desproporcionada, sino también porque en el tapete la libertad de prensa.

    El caso fue que John Peter ZENGER era el editor responsable de un periódico opositor al gobernador de turno, quien lo acuso de «Injurias sediciosas» y lo hizo detener al imprentero durante 8 meses hasta el juicio, oportunidad en la cual el acusado se declaró culpable y admitió la injuria, lo cual llevaba a la única posibilidad de que sea condenado, ya que no importa la veracidad del dicho injuriante, nadie puede injuriar a otro. Sin embargo, pese a que el fiscal y el juez le explicaron esto al jurado, e hicieron hincapié en la confesión, el jurado lo absolvió.

    Si querés saber más sobre el caso, te recomiendo que leas el Código Procesal Penal de nuestra provincia Comentado por el Dr. Diego PIEDRABUENA, que en el tomo III, al comentar el artículo 207 (página 154)lo desarrolla profundamente. Esta muy bueno el caso, me hace acordar al conflicto entre el Gobierno Nacional y el grupo Clarin (casi 300 años después), salvando las diferencias que Zenger no era un multimedio, sino apenas un periódico pequeño que se atrevió a denunciar la corrupción e ineptitud de un gobernador.

  4. Otelo999
    23 mayo 2014, 21: 31 para 21:31

    Pensemos otro ejemplo: en el caso el periodista santiagüeño Juan Pablo SUÁREZ, que por haber filmado la golpiza que dos policías le dieron a otro policía en Diciembre en Santiago del Estero, durante los reclamos que se dieron en todo el país de los agentes policiales por mejoras salariales, (aunque ahora dicen que fue por difundir noticias sobre saqueos falsas) esta acusado por la justicia federal de aquella provincia de incitación a la violencia colectiva, agravada por considerárselo un «acto terrorista».

    ¿Que diría un jurado popular en este caso?

    PD: les recomiendo que vean el video por Internet, a mi particularmente, el llanto de las hijas del cabo Nelson VILLAGRAN (el reprimido) es desgarrador.

    Video: https://www.youtube.com/watch?v=ZF_QR8rAvb8

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