Otra muestra de maltrato institucional: el caso Ivana Rosales

28 Marzo 2014, 7: 00

Ivana Rosales se enteró, en plena audiencia, que Mario Garoglio, el hombre que intentó matarla, que se fugó para no cumplir la condena, que abusó de sus hijas y que nunca le pasó alimentos, está con salidas transitorias.

Mario Garoglio. Foto: Cecilia Maletti.

Mario Garoglio. Foto: Cecilia Maletti.

“¿Por qué no me notificaron? La vida de mis hijos y la mía está en peligro y yo no lo sabía”, dijo entre lágrimas. “Otra vez a vivir con miedo, un miedo que no nos deja vivir”, agregó.

Ivana tiene razones para desconfiar del Poder Judicial.

“Circunstancias extraordinarias”

El 18 de abril de 2002, en Neuquén, Garoglio intentó matarla con golpes de puño y ahorcándola. Como ella seguía viva la golpeó con piedras en la cabeza hasta creerla muerta. La encerró en el baúl del auto y fue a buscar una pala para enterrarla. Una circunstancia fortuita le salvó la vida.

En el juicio oral, el fiscal Alfredo Velasco Copello encontró en el accionar de Garoglio “circunstancias extraordinarias de atenuación” porque ella, previo al ataque, le había dicho que lo iba a dejar para irse a vivir con otro hombre.

Garoglio, para defenderse, lanzó otra ofensa: “las putas no son para cualquiera” dijo en referencia a quien fue su esposa durante una década y con quien tuvo dos hijas y un hijo.

Su defensora, Alicia Garayo, les pidió a los jueces “juzguen como hombres”.

Y los jueces José Andrada, Emilio Castro (ambos ya jubilados) y Eduardo Badano (destituido por otra causa) juzgaron como hombres que el patriarcado demanda y condenaron a Garoglio a 5 años de prisión.

Aquí un análisis y aquí el fallo completo en pdf.

Garoglio nunca cumplió la condena porque se fugó y nadie pudo encontrarlo pese a que Ivana aportó en numerosas ocasiones datos sobre su presunto paradero. Reapareció cuando la causa prescribió.

Pero entonces se le abrió otro proceso penal, por abuso de sus hijas. Una de ellas, años después, se suicidó.

Por esos abusos sexuales en febrero de 2012 fue condenado a 4 años de prisión por la justicia de Río Negro.

“Hecho atípico”

Luego se le sumó otra condena, en junio de 2013, por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar.

Sin embargo se llegó a ese resultado sólo por la imputación de la querella ya que el fiscal Ignacio Di Maggio directamente se abstuvo de acusar.

“El hecho es atípico, la madre pudo solventar los gastos indispensables para los hijos menores”, dijo.

El juez Alejandro Cabral lo condenó (aquí la crónica del juicio y el fallo) y unificó la pena en cuatro años y ocho meses.

Sin notificar

El 13 de enero de 2014 hubo una audiencia en la que se le otorgaron salidas transitorias de 12 horas cada 20 días.

Ivana no fue notificada de esa audiencia, pese a que es querellante.

Recién se enteró de las salidas de Garoglio el 27 de marzo, cuando asistió a la audiencia en la que se debatió su libertad condicional, que quedó supeditada a un nuevo informe psicológico.

La jueza de Ejecución María Gagliano amplió el régimen de salidas de Garoglio a 24 horas cada 30 días, y en un mes decidirá si le otorga la libertad condicional.

En sus salidas transitorias, Garoglio tiene la obligación de permanecer en la vivienda de un allegado en Neuquén. Según Ivana, es la misma persona que vivía al lado de Garoglio en Cinco Saltos, Río Negro, cuando el hombre abusaba de sus hijas.

Otra vez

“Otra vez a mirar para atrás todo el tiempo, otra vez a vivir con miedo”, se lamentó Ivana al enterarse de las salidas del hombre que nunca cumplió la condena por intentar matarla.

El 2 de mayo de 2015 Garoglio será libre por completo.

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15 comentarios para Otra muestra de maltrato institucional: el caso Ivana Rosales

  1. 28 Marzo 2014, 8: 01 para 8:01

    Buen dia a todos. Veré si me decido a cometer un delito – un daño, pintar viva Lanús en la blanca pared del vecino – y así mejore mi concepto ante la justicia neuquina.

  2. Daniel
    28 Marzo 2014, 8: 10 para 8:10

    Ajá… y entonces?

  3. Eloy
    28 Marzo 2014, 20: 23 para 20:23

    Ojo, capaz que este sí recibió tratamiento psicológico y entonces puede salir con libertad condicional, o no?:
    Bah, hasta no hace mucho eso era así: http://fueradelexpediente.com.ar/2014/03/20/video-15-anos-preso-sin-tratamiento-psicologico-le-niegan-salidas-transitorias-porque-todavia-es-peligroso/

    • Guillermo Berto
      28 Marzo 2014, 20: 53 para 20:53

      El tratamiento deben recibirlo todos los que lo necesiten. Las salidas transitorias o la libertad condicional deben concederse cuando corresponda. El punto aquí es que no notificaron a la querella y a la víctima, existiendo obligación legal de hacerlo.

      • Claudia
        29 Marzo 2014, 11: 25 para 11:25

        Hola, Guillermo.
        Consulta, porque lo desconozco: ¿De dónde surge la obligación de notificar las salidas transitorias o la libertad condicional a la víctima? Gracias, Claudia.

        • 29 Marzo 2014, 11: 35 para 11:35

          Del Código. Por ejemplo, artículo 61, derechos de la víctima: “A ser informado del resultado del proceso, aun cuando no haya intervenido en él”.

  4. Eloy
    29 Marzo 2014, 13: 58 para 13:58

    El juzgado dirá -probablemente con razón- que el proceso es la sentencia y que con ella ya firme el porceso terminó, por lo que dado que las salidas transitorias son algo concerniente a la ejecución de la pena no hay una obligación legal de informar. O sea, el mismo art. 61 se puede usar para sostener todo lo contrario

    • 29 Marzo 2014, 15: 30 para 15:30

      En el supuesto que se haga esa interpretación, todavía queda pendiente de resolver por qué no la citaron en su condición de querellante.

  5. Japonés
    29 Marzo 2014, 16: 39 para 16:39

    Me parece que por la última reforma de la Ley 24.660, en los casos de personas victimas de delitos sexuales está la obligación de citarla y escucharla, por ser la madre de las víctimas de ese delito creo correspondía. Igualmente lo que prevé la ley de ejecución penal es escucharla previo a la audiencia, no siendo su opinión vinculante, e informarle luego del resultado. No parece lógico que como querellante tenga participación en el control de la ejecución de la pena pues el interés en la resocialización radica en el Estado, no en los particulares. La victima del delito puede fundarse en el temor o en el deseo de venganza, y así tergiversar el fin de esas salidas. En caso de motivar el temor, existen otros medios que el Estado debiera disponer para evitar posibles ataques, o para ayudar a superar la situación que haya vivido, pero por las características del delito no se debiera diferenciar el derecho del condenado a regresar tras el tratamiento penitenciario al medio libre (por más horrible que sea el delito en su momento cometido, el cual ya recibió sentencia y condena, como bien decían en otra nota).

    • 30 Marzo 2014, 10: 14 para 10:14

      Alguien cometió un error. O bien fue el juez de ejecución que no citó a la víctima-querellante a la audiencia del 13 de enero, o bien fue la jueza de ejecución que interrumpió la audiencia el 19 de marzo cuando advirtió que no estaba presente la víctima-querellante, y que en la audiencia del 27 de marzo le permitió el uso de la palabra para mi gusto de manera vinculante, ya que le concedió traslado a la defensa para que replicara.
      ¿Cuál de los dos cometió un error? ¿Tiene o no derecho la víctima, sea querellante o no, a intervenir/ser informada en la etapa de ejecución de la pena? ¿Hay algún abogado/a en la sala?

  6. oscarito
    30 Marzo 2014, 12: 33 para 12:33

    art. 98 del CPP nulidad. Debe llamar de oficio a nueva audiencia con todas las partes. La querrella y/o victima tambien puede pedirla sosteniendo esa nulidad.

  7. ignorante
    30 Marzo 2014, 12: 34 para 12:34

    No hago derecho penal, pero viendo los antecedentes del caso cabría la posibilidad de que la participación de víctima -querellante no sea necesaria para debatir lo que tiene que ver con salidas transitorias, pero sí para la libertad condicional?. Digo porque esa la única forma razonable de explicar que se la cite a la segunda audiencia (de libertad condicional) y no a la primera (salidas transitorias).

  8. Japonés
    30 Marzo 2014, 14: 39 para 14:39

    Creo es diferente el trámite para el proceso penal que para la ejecución de la condena. El interés de la querella termina con el resultado del juicio. Lo que queda es el tratamiento penitenciario a cargo del Estado, y por ello no me parece aplicable las reglas generales del proceso penal a la ejecución de la condena, por más que hayan formas establecidas en el cpp (realización de audiencias para resolver). Pero la regulación para la ejecución de condena esta en la ley 24.660, y esa ley establece la participación de la victima solo para ser escuchada previo a salidas transitorias, condicional, semilibertad o asistida, sin vinculación en caso de delitos sexuales (por ejem. art 17, inc.V). Y me parece coherente así sea, pues la víctima no tiene participación en el tratamiento penitenciario, como si lo tiene en la investigación penal. Lo horripilante del caso es una cuestión de género que marca a toda la estructura judicial y policial puesta en evidencia en la laxitud con que se condeno al victimario, pero no debiera perder de vista que es el Estado el que debe encargarse de “resocializar” y bajo parámetros objetivos, sin pasiones, ir llevando gradualmente al condenado al medio libre. En fin, como tantas cosas, no está debidamente discernido en códigos y leyes que hacer, y la improvisación en un caso resonante llevo a citar en cierta circunstancia y no en otra a la víctima, por lo que sólo nos queda tratar de discernir lo que correspondería: ¿tiene los elementos la victima de un delito para evaluar el avance del tratamiento penitenciario del victimario (cuestión que le permite tener salidas transitorias, condicional, etc como parte de la vuelta gradual al medio libre), o son los organismos criminológicos con participación del Estado y la defensa quienes deben discernir la cuestión?.

  9. Hector Luis Manchini
    30 Marzo 2014, 21: 44 para 21:44

    Cuando estaban vigentes las reglas de la sana crítica racional no había duda que la lógica, la experiencia y el sentido común, determinaban la necesaria notificación ala victima que quien intentó matarla y abusó de sus hijas, una de las cuales se suicidó, gozaba de salidas transitorias para que previera las medidas de resguardo de su seguridad que estimara pertinentes.

  10. Japonés
    31 Marzo 2014, 17: 01 para 17:01

    La experiencia y el sentido común de quien? eso es un eufemismo para no decir “arbitrariedad de una moral particular”. Igual lo que se trata de dilucidar es si las leyes pertinentes (y los jueces deben atenerse a las leyes pertinentes, no a su moral particular) a esa audiencia de ejecución de condena (cpp y 24660) obligan o no a la participación de la constituida querellante en el juicio, y si su opinión es vinculante. El resaltar lo horripilante del hecho ya denunciado, y sus consecuencias, no hace a la evaluación del grado de avance del condenado en el tratamiento penitenciario. En esa audiencia era eso lo que había que evaluar, no un nuevo juicio sobre lo ocurrido aunque no nos guste la sentencia por su carácter machista.

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