Un «enfrentamiento» que soslaya la violencia sexista: Piana elevó a juicio la causa contra Gabriela Quidel

17 febrero 2014, 7: 11

El juez aseguró que «el caso no podría ser resuelto solo con considerar el historial de violencia del que era objeto» la mujer, y ratificó la tesis del fiscal Maitini. Dijo que hubo «acometimientos recíprocos» con armas blancas. De prosperar la pretensión punitiva de la fiscalía, iría a juicio por jurados.

El ex juez de instrucción, Cristian Piana (ahora de Garantías)elevó a juicio en diciembre pasado la causa contra Gabriela Quidel, que está acusada del asesinato de su pareja, Eduardo Huenufil, cometido el 10 de septiembre de 2013 en la Toma 2 de Mayo de la ciudad de Neuquén.

El magistrado suscribió al planteo del fiscal Horacio Maitini, en cuanto a que ese día hubo un «enfrentamiento» en el que ambos usaron armas blancas, provocándole ella una lesión mortal, sin merituar la sistemática situación de sometimiento a la que estaba expuesta la joven de 23 años, violentada por Huenufil desde los 11 años. Más detalles, aquí.

Maitini le imputó el delito de homicidio calificado por haber sido cometido contra la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja (artículo 80, inciso 1), mientras que la defensora Ivana Dal Bianco solicitó que fuese sobreseída al entender que actuó en defensa propia (artículo 34, inciso 6).

Para Piana la materialidad del hecho «resulta indiscutible» al igual que la autoría:

Ciertamente la cuestión discutida, en sus extremos máximos, es la responsabilidad penal, por sí o por no. Y tan dificultosa cuestión merece ser debatida en el ámbito natural creado por la ley procesal: El juicio.

Es que, más allá de la crítica vehemente que efectúa la Sra. Defensora, el caso no podría ser resuelto solo con considerar -aunque sea el máximo posible- el historial de violencia del que era objeto Gabriela Quidel. Y ello así, pues, simplemente, sería desconocer las evidencias físicas y la prueba testimonial incorporada y que se traducen en las versiones dadas por las personas que conocían a la pareja

Teniendo presente aquello no puede negarse que entre Huenufil y Quidel existió y existían discusiones y agresiones mutuas (…) y particularmente aquel día hubo un enfrentamiento.

Se lo mente como gresca, riña, reyerta, etc., lo cierto es que hubo acometimientos recíprocos con utilización de armas blancas.

El juez cuestiona la versión de los hechos dada por Gabriela y la contrapone con el relato de los vecinos que aseguraron que era «costumbre verlos discutir y agredirse».

Esto fue lo que ella dijo sobre ese día:

«Cuando Capelo (Huenufil) encontró el pedazo de vidrio, lo agarró y la empezó a encarar mientras ella con el cuchillo en la mano le decía que no se acerque que no le quería hacer nada. Él le tiraba manotazos con el vidrio y ella también lo hacía con la mano pero sin mirar porque estaba asustada y nunca pensó que se iba a acercar tanto. Siempre que peleaban y ella agarraba algo para defenderse Capelo siempre le decía “dale puta, si no te da la sangre” y él sabía que ella no le iba a hacer nada, entonces él se acercaba y le pegaba o la cortaba igual.»

Además de malograr las palabras de Gabriela y sustraerlas del contexto de violencia, Piana subsume los hechos a una pelea entre pares y al igual que Maitini ponderó una supuesta racionalidad en aquel fatídico momento:

Comparto también con el fiscal la apreciación de que no se puede estar ajeno a la situación de violencia crónica a las que se alude con buenos elementos que así lo sostienen y que, tal lo afirma la defensa, la bibliografía especializada indica las huellas profundas que dejan en quienes la padecen. No obstante, tal situación fue motivo de análisis al momento de ordenarse el examen mental (…) Es evidente que existe huella en la psiquis de Quidel pero, aunque pueda no ser definitivo, su capacidad de discernimiento y control estaban presentes

Ahora la fiscalía deberá solicitar a la Oficina Judicial que fije una audiencia de control de acusación. Por el tipo de delito es muy probable que el enjuiciamiento sea por tribunales de jurados.

Actualmente, Gabriela vive con sus dos hijos en una vivienda que alquila mediante el ministerio de Desarrollo Social, cuyo personal conoce al dedillo los pormenores de su historia.

Al consultar sobre el tema a Marina Pacheco, quien está a cargo del Servicio de Violencia Familiar y elaboró uno de los informes que consta en el antiguo expediente, aseguró: «Si el Estado la hubiera protegido como debía en su momento, Gabriela no estaría hoy acusada de homicidio. Ella tuvo que correr con el peso de tener que protegerse

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2 comentarios para Un «enfrentamiento» que soslaya la violencia sexista: Piana elevó a juicio la causa contra Gabriela Quidel

  1. Daniel
    17 febrero 2014, 7: 57 para 7:57

    Marina Pacheco acaso no es parte del estado?… acaso no era ella responsable de la protección que dice?

  2. maria
    17 febrero 2014, 15: 09 para 15:09

    Exactamente Daniel no la protegio ni a ella ni a sus hijos. El Estado Provincial no asume su responsabilidad ni la falencia de los programas publicos que en algunos casos son escasos, inconsistentes y siempre llegan tarde como en este caso…. Pero la Fiscalia de violencia de genero tambien tiene responsabilidad en no atender cada denuncia por lesiones graves como consecuencia de la violencia…

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