Cuando renuncian, todos parecen buenos

9 marzo 2010, 18: 54

Copio y pego lo que acaba de publicar 8300 web: el texto completo de la carta de renuncia de Jorge Tobares.

Disculpen mi escepticismo pero desde el simulacro de despido de José Brillo del gabinete de Sobisch, no les tengo mucha confianza a estos ministros que se van dando el portazo y aparecen poco después en otro cargo.

Las negritas en el texto de la carta son de los 8300:

Neuquén, Marzo de 2010

Al Señor gobernador de La Provincia de Neuquén

Dr. Jorge Augusto Sapag

S                        /                 D

Presento mi renuncia indeclinable al cargo de ministro de Gobierno, Trabajo, Justicia y Derechos Humanos del Gobierno de la provincia de Neuquén. Lo hago para poder decir con libertad lo que siento y lo que pienso. Al mismo tiempo, para no perjudicar al señor gobernador y no alterar la vida institucional.

Respeto las determinaciones del gobernador, pero muchas de esas cuestiones no las puedo acompañar en silencio porque son contradictorias, sigo convencido de que hacer gestos políticos fuertes es lo que está esperando la sociedad, los hombres y mujeres del Neuquén esperan gestión, seriedad y no contradicciones en la gestión.

El cargo de ministro no admite desacuerdos de cómo actuar, no renuncio al trabajo, al consenso ni al diálogo, no renuncio a la convicción de que es posible una tierra nueva, humilde y mestiza que siga siendo raíz, no renuncio a la disciplina y al coraje para abrir espacios de debate y reflexión, espacios comunes de encuentro que nos permitan acciones concretas que mejoren la vida de la gente.

Renuncio a un cargo que en este momento me resulta extremadamente limitante para actuar en función de mis convicciones y de mis principios democráticos, pluralistas y éticos. No estoy dispuesto a claudicar a ellos y creo que hoy todavía hay vestigios de una forma de hacer política que no está a la altura de las circunstancias.

He tenido gestos mas que humildes y responsables, en un contexto de absoluta confidencialidad con un par, que al instante se ha transformado en un crítico de mi persona y del desempeño de mi función al punto de calumniarme como “traidor” , a ser la vedette de confesiones y comentarios infantiles a los medios haciendo alusiones  a cuestiones que deberían haber sido privadas. Señor gobernador, la entrega que realicé de una misiva a un ministro era para que la palabra escrita pudiese ser leída y comprendida no para hacerla pública a los medios en un contexto de apertura de sesiones en la Legislatura Provincial, situación que más que indignación la he vivido como profunda vergüenza.

Mientras un país hermano atraviesa por la peor de las catástrofes, los gremios esperan dialogar, los empresarios ser tenidos en cuenta, los alumnos poder continuar aprendiendo, un Consejo del Niño y el Adolescente que debe comenzar a funcionar, mucho trabajo que realizar con la erradicación del trabajo infantil, la trata de personas, la situación de los gobiernos locales y otros temas relacionados al ámbito del gobierno y al ámbito social, además del presupuesto provincial, la obra pública y tantas otras cuestiones que afectan a la ciudadanía.

Tenemos además las esperanzas que han depositado nuestros hermanos neuquinos para vernos como gestores y administradores con mandato delegado; los ministros no hablamos de ello y algunos sólo han hecho referencia a una carta gentil o cordial que un ministro ha enviado, esto da cuenta de que no estamos a la altura de las circunstancias, que continuamos sin respetar códigos de confidencialidad y seguimos sin discutir cuestiones de Estado que mejoren nuestra gestión y la vida de los neuquinos.

En el Bicentenario de la Patria las políticas de Estado deben honrar al pueblo, y en contextos sociales, económicos y políticos que exigen una profunda autocrítica y la suma de voluntades para continuar avanzando, no hay tiempo para cuestiones domésticas, y mucho menos para continuar dilatando la concreción de un modelo de gestión que usted ya ha explicitado durante su campaña.

Tenemos sobrados testimonios de que nuestra tierra brindó desde el tiempo de nuestros antiguos su alimento de dignidad rebelde a otros colores y, como fragmentos de un espejo roto, la lucha tomó desde entonces la ropa del obrero, de los aborígenes, del campesino, del empleado, de la juventud, de la mujer, de la sabiduría que no se vende por comodidad o intereses mezquinos.

Hoy es hora de concreciones, de unidad y de construcción basada en principios que, acompañados por políticos serios, sean la combinación justa para no quedarnos sólo en declamaciones. Los tiempos urgen, y, fijar un rumbo claro con los hombres que realmente sean capaces de llevar tan seria empresa a destino, no puede tener dilaciones que sólo provoquen marchas y contramarchas.

Con el respeto de siempre, el reconocimiento a la generosidad que usted ha puesto de manifiesto al convocarme para tan digno cargo, creo que debo dar un paso al costado y dejar que otros hombres con perfiles que evidentemente no se condicen con el mío, puedan acompañarlo en esta etapa de su gestión.

Quedando a su disposición y agradecido por haberme convocado, vuelvo a confirmar mi convicción de que es posible un modelo igualitario, justo y solidario. Que usted pueda llegar a generar cambios paradigmáticos en nuestra provincia, pero que exige de la disciplina, de una dedicación al trabajo permanente y de una profunda convicción. Quienes lo acompañen deberán entender que los cargos en el Ejecutivo provincial son para transformarnos en verdaderos servidores públicos y nunca como metas individuales que sólo sirvan para mirar el espacio individual por sobre el universo de la provincia, la región y de la Patria.

Tobares Jorge O.

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Un comentario para Cuando renuncian, todos parecen buenos

  1. mapu
    9 marzo 2010, 23: 26 para 23:26

    jorge es una pena que te hayas ido, me solidarizo con vos amigo, Ya sabes quien soy

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